La relación de ayuda es vivificante, no quema

Luis Cibanal Juan, José Siles González, María del Carmen Arce Sánchez, Juan Mario Domínguez Santamaría, María Flores Vizcaya Moreno, Eva María Gabaldón Bravo

Resumen

El objetivo de este trabajo es ayudar a clarificar y modificar la idea que tienen ciertos profesionales de que la "relación de ayuda quema". Es decir, tratar de precisar, partiendo de cómo la Relación de Ayuda si la entendemos en su justo valor, no sólo no quema, no nos lleva al síndrome del burn-out, sino que ésta es vivificante tanto a nivel personal como profesional. Si ciertos profesionales han llegado a esa triste experiencia, (de que la relación de ayuda quema) pensamos se debe, entre otras razones: por una parte, a no tener una idea clara de lo que es la comunicación y la relación terapéutica o de ayuda; por otra parte, a habernos olvidado que no podemos dedicarnos a esta noble labor, sin antes haber trabajado un mínimo sobre nosotros mismos, es decir, sobre nuestro crecimiento personal, autoestima, problemas, conflictos, etc. Si esto no se hace, cabe el peligro de no saber dónde nos situamos, transgrediendo ciertos principios o límites que van anejos a la Relación de Ayuda. Asi mismo, intentamos exponer algunas de las fases por las que se llega al síndrome del burn-out, con el fin de que nos sirvan de reflexión, y poder así restaurar la "vida" personal y profesional que hayamos podido haber dejado en este caminar acompañando a los pacientes.

Palabras clave

Relación de ayuda; Síndrome del burn-out; Relación terapéutica; Pacientes; Profesionales de enfermería; Realización personal

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DOI: https://doi.org/10.14198/cuid.2001.10.12





Copyright (c) 2020 Luis Cibanal Juan, José Siles González, María del Carmen Arce Sánchez, Juan Mario Domínguez Santamaría, María Flores Vizcaya Moreno, Eva María Gabaldón Bravo

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