Estudio etnográfico de los cambios alimentarios entre dos generaciones

María Mercedes Rizo Baeza

Resumen

La forma de alimentación de un grupo humano constituye uno de sus marcadores culturales. Al alimentarse no solo se satisfacen necesidades biológicas, sino que se expresa una forma de relación social. En este trabajo se ha planteado el conocer las diferencias alimentarias entre dos generaciones, como muestra inicial de una etnografía a mayor profundidad. Se ha realizado en una zona periurbana de Alicante, en la que se estudia mediante la confección de unos carnets alimentarios, lo que comen durante siete días consecutivos un grupo de personas mayores de sesenta años. También se estudian los carnets alimentarios de un grupo de niños de dos a catorce años. El estudio ha revelado las diferencias alimentarias que existen entre "nietos y abuelos". Los resultados han confirmado la hipótesis de que los niños son mucho más influenciables a cambios alimentarios inducidos por factores externos (medios de comunicación, envoltorios de alimentos, etc). En los niños, la comida menos elaborada, mayor ingesta de bollería, así como poca o nulas unidades de pescado, fruta y verdura aparecen como diferencias significativas frente a los adultos, teniendo por tanto una dieta más apartada de sus raíces culturales.

Palabras clave

Alimentación; Nutrición; Hábitos alimentarios; Cambios generacionales; Etnografía

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DOI: https://doi.org/10.14198/cuid.1998.4.06